lunes, 3 de mayo de 2010

Motor 150 - Montaje (II)

Continuamos con el montaje del motor de Vespa de 150 cc; por cierto, en la entrada anterior no lo dije pero es el motor que equipa la Vespa 150 S, segunda serie, es decir la que tiene el faro delantero rectangular a diferencia (entre otras cosas) de la primera serie, que lo lleva redondo.

En estas primeras instantáneas vemos el eje de la leva del freno trasero; de los tres juegos de juntas tóricas de goma que se ven, el de más arriba es el que estaba puesto de origen y los dos restantes son nuevos y los que más se aproximaban a la medida de los originales.
El segundo juego nuevo, al ser la sección tórica de mayor diámetro, ajustaba demasiado y no permitía buen juego al eje, por lo que decidí montar el otro.

Aquí ya se puede apreciar el eje con sus tóricas montadas.

Después de embadurnar bien de grasa las tóricas y sus alojamientos, así como la parte del eje que queda entre ellas, metemos el eje en su lugar con cuidado de no pellizcar las juntas de goma.

A la vez que vamos introduciendo el eje, colocamos la leva del freno, así como el muelle de torsión que hace que recupere su posición una vez que dejamos de accionar el pedal del freno.

A pesar que se aprecia mal en la foto, puede verse el pasador de seguridad entre la leva y el muelle (una de sus patillas).

Esta es la pasta de juntas que usé para unir los dos semicárteres del motor; evidentemente, cualquier otra hará igualmente su función.

Una vez que se da la pasta al borde de un semicárter, colocamos la junta de papel, que queda pegada por efecto de la misma.
Del mismo modo procedemos con el otro semicarter.

Aquí puede verse, además el piñón de arranque colocado en su lugar, sobre el que actuará el piñón de puesta en marcha, con forma de abanico, que se acciona con la palanca de arranque.
Observar que el piñón de arranque tiene tallado un dentado frontal que es el que engrana con el piñón más pequeño del eje primario, al que arrastra al accionar la palanca de arranque.

Otra toma del mismo detalle.

Y aquí una vez cerrado el motor.
El truco para hacerlo de una forma fácil consiste en lo siguiente: en vez de liarse a martillazos hasta lograr introducirlo (cosa por otra parte casi imposible), presentarlo y roscar las tuercas en los espárragos más cercanos al eje del cigüeñal, ir apretándolas progresivamente y en diagonal, llevando poco a poco un semicárter sobre otro hasta que el resto de los espárragos vayan apareciendo por los agujeros correspondientes, y se pueda ir roscando las tuercas en ellos. Importante apretar progresivamente y lo más en diagonal posible para asegurar un correcto cierre en toda la periferia de la junta.

Aquí puede verse un detalle de la junta, una vez cerrado el motor, y la pasta sobrante.

Otro detalle de la zona trasera del motor.

Vista frontal del mismo.

Detalle de la zona trasera inferior, donde se ve el tornillo de llenado de aceite del cambio.
Un detalle: el espárrago que está justo en el punto más bajo del motor, prácticamente en la vertical del tornillo de llenado anteriormente citado, se monta justo al revés que el resto de espárragos, es decir, la tuerca por el semicárter lado embrague. Esto es así para facilitar posteriormente la sujeción de la parte final de algunos modelos de tubo de escape, puesto que así, sólo habrá que soltar la tuerca y no hará falta sacar el espárrago.

Detalle de la misma zona por la parte delantera, donde se puede ver el tornillo de vaciado del aceite del cambio y el tensor del cable del freno trasero.

Detalle del eje del cambio y del estriado, en buen estado, del eje de puesta en marcha.

Detalle de la colocación de la junta del selector de velocidades. En este caso no dí pasta para juntas por considerar que, al no estar el aceite sometido a presión, no sería necesario.


Presentación del selector de velocidades en sus espárragos; facilita el proceso, si previamente seleccionamos la 3ª o 4ª velocidad en el selector.

Una vez en posición y antes de roscar las tuercas que lo fijan.

Aquí ya montado y con las tuercas apretadas.

Detalle de la presentación del plato de bobinas en su lugar correspondiente.

Previamente, procedí a marcar su posición para, al montarlo, no varíar el avance de encendido.

Pueden verse las marcas hechas al plato y al carter.

Detalle de otra marca.

Vista del motor con el volante magnético colocado en posición.

Aquí vemos el embrague según lo desmonté del motor y el útil que usé para desmontarlo en sus piezas.


El embrague con el útil montado.

Otra vista del mismo.
Sólo queda, apretar tornillo y tuerca con dos llaves hasta que se pueda sacar el anillo elástico de fijación. Después es cuestión de ir sacando disco por disco, los de corcho y los metálicos hasta desarmarlo completamente.

Aquí pueden verse las piezas que componen el embrague: anillo de retención, disco con una sola cara de corcho, disco metálico, disco con dos caras de corcho, disco metálico, disco con dos caras de corcho, eje central con los engranajes de arrastre, maza, cazoletas y muelles.
Ya sólo queda esperar que lleguen los discos de corcho nuevos para proceder a su montaje.

Continuará...

5 comentarios:

brigadier dijo...

Encantado con tu exposición, de esta me atrevo a abrir el motor jeje

xastre dijo...

Claro que te atreverás, es más fácil de lo que parece. Para que no tengas problemas, haz fotos de todo el proceso y luego, únicamente, tienes que seguir el proceso a la inversa.

Un saludo!!

Riberas dijo...

Muy buenas las fotos Xastre, parecen motor y piezas nuevas. Cómo y con qué limpias?

xastre dijo...

Pues casi siempre con gasolina, brocha y paciencia. Otras veces con disolvente industrial, teniendo cuidado que no toque las gomas, plásticos, etc.
Y cuando están secas, les doy una pasadita con una esponja de níquel o acero inoxidable, con cuidado si son piezas de aluminio.
Lleva curro, pero es que soy un poco maniático con estas cosas.

Un saludo!!

Anónimo dijo...

Hola me gustaria aprender ya que yo tengo una vespa sprint 150 con un motor 160 me podriais enviar mas fotos o algun manual. Gracias mi nombre es moi y un saludo a todos