lunes, 7 de febrero de 2011

Motor 125 N/L (1964)

Haciendo algo de limpieza en el trastero, apareció una caja de cartón grande que contenía los restos de un motor de 125; hace tiempo que me hice con ello y la verdad es que había olvidado que estaba allí.
Tiene de prefijo 542 M, por lo que podría ser el motor de una 125 N o 125 L, del año 1964.

El estado en que se encuentra es como yo lo recibí, porque prácticamente no lo toqué y, como podéis ver, es un poco lamentable.




Aquí pueden apreciarse marcas como de haber metido una sierra para sacar el eje del basculante o los silentblocks correspondientes.


El cigüeñal requerirá un trabajo de limpieza a fondo: desoxidar, desincrustar, etc., etc.


Arandelas y chaveta del embrague.



Vista general de todas las piezas que tengo del motor; en un recuento, así, por encima, le faltan algunas cosillas.


Cilindro y culata no están muy mal, con un poco de limpieza creo que bastará...




Otra vista del despiece anterior.


El pistón, sin limpiar, y la tapa del embrague. El estado general es bueno.


Semicarter, lado embrague, con el retén viejo todavía colocado.


El embrague según estaba en el motor; todavía no lo abrí, pero habrá que cambiarle los discos y, espero que nada más.


Detalle de uno de los pernos de unión de los dos semicarteres, cortado con sierra, habrá que sacarlo con martillo, dado su aspecto.



Detalle de la mordida que tiene el semicarter lado volante magnético; aunque lo parezca, no afecta al asiento del cilindro, por lo que una pequeña reparación con Nural creo será suficiente.
Lo peor de todo es, si os fijáis bien, que el perno de amarre del cilindro, el de la izquierda, está segado a ras de carter, por lo que va a requerir un trabajo fino de taladrado con broca fina, cuidadoso limpiado del mismo y repaso con los machos de M7, los cuáles me costó encontrar por no ser una métrica demasiado "normal", pero que ya tengo en mi caja de herramientas.



Aspecto del retén y rodamiento, lado embrague, después de sacarlo del carter.


Detalle de la salida del eje trasero y eje de la leva de freno trasero.


Detalle de lo mismo; todas estas piezas habrá que sustituirlas.



Otra vista del perno en cuestión.


Óxido por todas partes, algo lógico en un motor con casi 50 años y que, al parecer, recibió pocos cuidados.


Ese óxido residual pertenece al rodamiento del cigüeñal.


Aspecto del rodamiento del lado volante magnético y que tuve que sacar del cigüeñal ayudándome de un cortafríos para hacer palanca.


En líneas generales, el estado es bastante malo; para su restauración va a necesitar horas de trabajo, limpieza, ajuste y reparación de alguna que otra pieza, sustitución de buena parte de ellas, etc., etc.; creo que el reto es importante pero, ni mucho menos, imposible; en cuanto tenga más o menos finalizados los otros dos que tengo entre manos (150 S y Sprint) me pondré con él.

¿Cómo véis el asunto? ¿Es abordable? ¿Resultará en algo positivo? ¿Funcionará como debe una vez acabado?

Espero vuestros comentarios al respecto...

2 comentarios:

brigadier dijo...

No creo que se te resista lo mas mínimo, espero ver esa restauración.
Un Saludo.

xastre dijo...

Gracias por la confianza que depositas en mí, aunque yo no las tengo todas conmigo; tiene un par de cosillas que no sé cómo quedarán...

Ya te contaré.

Gracias y un saludo!!!